caza-menor-el-proceso-del-desbroce

La caza menor tiene una serie de consideraciones que nos permiten tener más en cuenta el entorno. Sabemos de entrada que las presas menores suelen alimentarse del herbaje que las rodea, y por tanto, el cuidado de la vegetación es de vital importancia para que al finalizar una temporada de caza podamos esperar que la siguiente sea igualmente benéfica con nosotros.

En los terrenos en los cuales la maleza suele crecer de forma indiscriminada, la vegetación de la cual se alimentan las presas menores puede verse peligrada. Pensemos por ejemplo en lo que necesita comer una liebre. Si la maleza se desarrolla de manera desmesurada, no solamente cambiará la cantidad de comida con la que pueda contar las comunidades de liebres de la región; sino que además modificará las rutas de tránsito de las mismas, y por tanto, nos obligará hará dificultosa la labor de caza del año siguiente.

Para evitar este problema, no existe otra solución que el desbroce. Se debe de comenzar a pasar un tractor para desbrozar las zonas atiborradas de herbaje, y así facilitar a que la vegetación benigna crezca, y por tanto, los animales puedan tener un tránsito más libre. Pensemos también que el crecimiento del herbaje permite que los predadores puedan esconderse con mayor facilidad, y esto también hará disminuir considerablemente el número de nuestras presas.

En todo caso, se trata de poder entender el balance que se da entre la vegetación y los animales autóctonos, y de poder llevar a cabo una buena caza intercediendo a favor de las presas entre una temporada de caza y la otra.

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Redaccin

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