nov
28
2009
Son lugares incómodos, donde los cazadores no solemos optar por entrar. Siempre se hace más agradable pasear por sembrados o sortear árboles de monte bajo como los olivos, las viñas, los almendros…
Sin embargo, el zarzal supone un buen refugio para la mayor parte de la caza, y a menudo se convierte en una buena baza para conseguir buenas capturas tras un día de “mala suerte”. En una zarza podemos levantar buen número de zorzales, si la época acompaña y estas aves cuentan con una buena reserva de bayas para comer. Asimismo, se trata de una baza más que importante para la caza del conejo, que a menudo crea sus madrigueras dentro de zarzales, normalmente de buen tamaño. Es ahí donde más trabajo debemos hacer: lo primero es tener un buen perro, que no se asuste y dispuesto a pincharse con las espinas. Los perros de pequeño tamaño tipo tekkel, spaniel, ratonero, fox terrier, sabueso…son perros ideales para la caza en estos lugares, teniendo que descartar, salvo excepción perros de muestra como el pointer, el braco, o el setter, entre otros.

Uno de los factores más importantes de la caza en zarzales es el cobro dela pieza: la maleza obliga a actuar con extrema cautela, ya que, cualquier pieza herida correrá a adentrarse entre las ramas de la maleza, echando al traste con nuestra labor. Para que esto no ocurra es imprescindible esperar el momento, una vez que la pieza se haya alejado lo suficiente del lugar, para ser abatida.
Publicado por
Urko