nov
12
2009
Entrados de lleno en el mes de noviembre, son muchos los cotos que acaban de comenzar con la temporada de perdiz. Hace ya varios años que esta especie lleva una dinámica de regresión. Este año, sin embargo, parece que la cría ha sido algo mejor que en los antecesores, por lo que en muchos puntos la perdiz ha recuperado un buen nivel de presencia.
El primer día de caza suele ser diferente: tanto perros como cazadores están ansiosos por cobrar la primera pieza y eso provoca desaciertos en muchas ocasiones. Las perdices, por su parte, están algo más confiadas, pero los primeros tiroteos servirán para “espabilar” a las patirrojas.
Lo más importante es no cegarse , cazar de manera organizada y, sobre todo, mantener la mano que se realice, ya que, si los cazadores no guardan la distancia adecuada las perdices se aprovecharán de ello. Asimismo, será imprescindible controlar a los perros y estar atentos a sus muestras, no vaya a ser que la pieza vuele antes de tiempo.
Este día se hacen grandes esfuerzos y por eso no conviene cargarse más de lo debido. Una canana, el almuerzo y poco más, formarán la mayor parte del equipo que llevaremos. Hay que tener en cuenta que al principio de la mañana sobran energías, pero no así al terminar la jornada, después de subir y bajar por laderas y barrancos.

Publicado por
Urko