jul
16
2009

Después de haber escaneado un vasto campo de praderas repletas de hierba, sitio ideal para que los coyotes caminen y por ende las liebres y conejos, la única manera que tenía de poderlos atrapar fue escondiéndome de la manera más hermética posible con mi rifle apuntando hacia el paso de mi presa.
El coyote se había acercado lo suficiente a mí, alrededor de 30 metros a la derecha, lo pude observar por la mira de mi escopeta. Sus ojos parecían estar buscando en cada centímetro cuadrado, entre tanta hierba, el conejo que se le había escapado minutos atrás. Como tan cerca estábamos, pude analizar sus movimientos, oler su olor, presentir el próximo camino que tomaría y pensar en la similitud de este espectacular animal con los perros.
El coyote al fin detectó al conejo que, se volvió visible cuando un rayo de sol alumbró los horizontes; fue ahí cuando apreté el gatillo mientras el coyote salía del lugar despavorido… ¡Qué magnífica tarde de caza, un tiro una presa… cacería perfecta!
Esconderse es la mejor estrategia que se puede llevar a cabo cuando se caza y es preferible entender que el camuflaje es la mejor opción cuando vamos de caza menor.
Publicado por
Redaccin