Barranco caza

El cobro de las piezas es algo que finaliza la actuación de éxito del cazador: primero hay que rastrear hasta detectar la pieza, segundo hay que abatirla, y por último se realiza el cobro de la misma. La diferencia entre las piezas suele ser grande a la hora de cobrarlas: el trabajo estará condicionado, en gran parte, por el tamaño de la pieza, la zona donde haya caído, la distancia y el perro. Cuando la pieza es de buen tamaño no suele ser un gran problema el encontrarla (existen excepciones), pero las cosas cambian cuando el la pieza que buscamos es una pieza de tamaño menor.

¿Cuantas veces se pierde la paciencia buscando zorzales sin encontrarlos? Por desgracia más de las que nos gustaría. Y lo digo poniéndome a mí por delante, que no pocas veces he tenido que decir eso de: he matado diez pero tan sólo he podido cobrar dos.

Si queremos cobrar un buen porcentaje de los zorzales que abatimos deberemos tener muy en cuenta los siguientes consejos:

-         Situarnos en lugares amplios y despejados, a poder ser lejos de la maleza o zonas difícilmente accesibles evitando lugares como zarzales, barrancos muy hondos, bosques cerrados…

  • Disparar sólo a los zorzales que, en función de la distancia, podamos recoger sin realizar un gran esfuerzo.
  • Siempre recordar alguna referencia cerca del zorzal, rocas, troncos, matorrales, jaras… sirven de orientación para no olvidar dónde cayó la pieza.
  • Tener en cuenta la trayectoria del disparo y las posibilidades de cobro de la pieza, disparar a una pieza que caerá en un lugar sucio será tiempo perdido.
  • Acudir lo antes posible con el perro, tardar demasiado nos puede llevar a que el perro no pueda reconocer el rastro si el zorzal no permanece caliente.

Etiquetas

Categoría Caza Menor, Tordos / Zorzales

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Urko

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