ene
23
2010

A estas alturas sólo aguanta el más aficionado, el que ama de verdad el monte, cace lo que cace y haga el tiempo que haga. Un agran mayoría de los que compartimos esta gran afición, por desgracia no contamos con el tiempo que quisiéramos para poder ir a cazar ” como dios manda” y la gran cantidad de compromisos tanto laborales como personales o familiares nos alejan, a menudo, del campo y del perrro.
Con todo eso en contra, quedando pocos días para el disfrute de la caza, debemos darnos cuenta de que, para muchos, en febrero comienza un período un poco desértico, aburrido y con poccos alicientes. Más adelante, ahí por primavera, nos entretendremos viistando cotos para poder ver como van criando las perdices, que tipo de cosecha se realiza en las diferentes parcelas de nuestro coto…
Pero hasta llegar agosto van muchos meses, y salvo alguna salida a algún coto de caza intensiva, la caza menor se ejercerá más en la mente que en el monte. Es verdad que para los recechos y esperas son fechas importantes, pero en lo tocante a la caza menor no lo es así.
Sencillamente por eso me parece importante aprovechar estos últimos días, porque luego será un periodo largo, y porque en muchas ocasiones nos encontraremos cazando más tranquilos en el coto, dado que los menos tozudos ya habrán dejado de aparecer, y esto nos dará la oportunidad de cazar con mayorgrado de calidad.
Hay que aporvechar mientras se pueda.
Publicado por
Urko