dic
01
2009
Ya transcurrido el “veranillo de San Martín”, nos encontramos con un clima más típico del invierno que del otoño. Los días de climatología templada han pasado, y, salvo sorpresa inmensa, ahora hay que prepararse ante los meses más duros para salir a campear. Los bajones de temperaturas han llegado, esta semana pasada ya ha nevado en lugares que no superan los 500 metros y eso tiene una incidencia directa en la práctica de la caza.
Para empezar, ya pocos “atrevidos” se mantienen en los puestos de caza: las temperaturas son bajas y estar parado esperando a que se de el momento de actividad no es algo agradable. Salir en busca de las piezas gana adeptos, aunque bien es cierto que todavía hay lugares en los que se pueden abatir algunos zorzales.
El cambio de clima de los últimos días dificulta y mucho la caza de la perdiz: están siendo días de climatología incierta, grandes cambios e inestabilidad, con grandes rachas de viento y chubascos. Las patirojas que han aguantado, ya están preparadas para soportar el invierno, y lo normal es que no se muevan mucho y permanezcan refugiadas.
Todo lo contrario ocurrirá con los zorzales, de los cuales los últimos días se han observado buenos pases por el norte, lo que no tardará en llegar a las zonas más querenciosas de estas aves: centro y sur de la península.
Publicado por
Urko